Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

La calle peatonal Sovietskaya del centro de Brest, Bielorrusia tiene una particularidad que parece salida de algún clásico de la literatura. Cada anochecer, a lo largo de la misma, un farolero va con...
Perderse esta buenísimo. Desviarse del camino original. Irse por la tangente. Dar vuelta donde no se debía y encararle por donde no se tiene la mas pálida idea. Así uno llega a lugares imprevistos...
Arribé a un nuevo parque nacional dentro de la inmensa Kenya. Mi posada en esta oportunidad, me recibió con amplios campos verdes. La misma se encuentra dentro del parque, pero la principal...
Luego de mucho esfuerzo, sobrevivir al transporte publico ecuatoriano (la gente sube por atrás, el boletero grita colgado desde la puerta con el bus en movimiento el destino del mismo y cuando se...
Creo que es una visita obligada para todo ser humano que habita este planeta. A veces toca saludar a la tía, otras al primo que hace mil no veías. Pero cuando se trata de tiempo, no hay excusa para...
Me senté y me relajé. No daba más de caminar. Me reía solo recordando la conversación con un chofer de bondi eslovaco del día anterior. Le pregunté si me dejaba en el aeropuerto de Viena y este me...
No hay nada que me guste más que perderme, especialmente si es en un país foráneo del que no conozco mucho. Extraviarse puede atraer incalculables tesoros para el alma viajera. Como dar vuelta en una...