Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

Cuándo la ATLÁNTIDA hecho agua y se fue a pique, varios de sus sobrevivientes pudieron llegar hasta las islas Canarias y comenzar un nuevo asentamiento. Estos muchachos eran conocidos como los...
Gr…Gra…Grund… ¡qué se yo, me doy por vencido!… Poder nombrar sin repetir y sin soplar alguna ciudad de Islandia resulta una tarea ardua y dificultosa, por lo que ya es mucho que uno pueda acordarse...
Ondulante, sembrando el infinito blanco.Campos monocromáticos de minerales.Mar evaporado que recuerdos deja sobre el tapete.Fuiste líquido y hoy te has materializado.El camino de sal es así; salado. ...
Un viaje hermoso. Una parada en Santa Mónica para disfrutar de sus playas y su belleza. Una carretera escénica con acantilados impresionantes, ballenas a la distancia y colores eternos, daban forma...
Un día harto, fatigado y hastiado del trabajo le dije a mi jefe “me cansé…¡me voy a la China!”, cerré mi oficina con llave, me cepillé los dientes (¡higiene dental ante todo!), me cambié y quince...
Un ambiente agradable en el epicentro de Entebbe, Uganda. Mucho espacio verde, un cementerio de aviones oxidados, juegos infantiles con temática de animales, estatuas de próceres y un extraño lounge...
Parece irónico, pero las vueltas de la vida me han llevado a conocer mucho de una cultura sin haber puesto pie en su tierra. Hace una década que interactúo con filipinos por un u otro motivo. He...