Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

Los “Sadhu” retenían mi atención. Me sentía hipnotizado por estos seres poco convencionales. Si yo muchas veces me cago en los estereotipos, creo que estos, se saltearon ese paso para proceder a...
Homenaje a los animales enviados al espacio de manera experimental durante la carrera espacial soviética (pobres). ¿Cómo rendirles tributo? ¡Fácil, con un mono gigante vestido de astronauta!
Hubo una época pasada donde viví en Buenos Aires. El barrio de Palermo era mi hogar y cuando me tocaba ir a laburar, caminaba hasta Av. Santa Fe para tomarme el subte (en aquella época en que salía 3...
“Firme como rulo de estatua” decía el refrán. Pero en Mardel siempre estuvo la versión local. Duro como el Pato de Punta Mogotes. Siempre paradito firme. Cual centinela del veraneo, el sol y el...
Uno va haciendo cosas a lo largo de la vida. Aprende, integra ideas y deshecha otras. Cambia de caminos, de carrera, de entorno, de pareja, de vida, etc. De eso se trata, de incorporar...
El traslado en espacio y tiempo hacia la Provincia de Córdoba fue muy veloz, mientras que los kilómetros que me separaban de aquel lugar en la quinta dimensión, conocido terrícolamente como “Los...
“El no tiene razón”, “¡No lo escuches!”, “No es más que otro vendedor de tiempos compartidos”, “Sólo quiere tus metales preciosos”, “¡Tus valores son más importantes...