Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

El momento descomunalmente bizarro lo sentí al poner un pie en el gimnasio de usos varios del centro comunal recreativo de Pripyat. Había arcos de papi fútbol montados en ambos extremos de la cancha...
Ese momento donde nada más importa. La felicidad es el máximo anhelo. Todo lo demás, es daño colateral en pos de alcanzar esa satisfacción del alma. OBJETIVO: Chapotear en el Mar Caspio. ¡Cumplido!
En 1870, Zanzibar no solo era un importante puerto en la ruta del comercio de esclavos, sino que también se convertiría en un epicentro de lucha que impregnaria sus calles, el cielo y el ADN de sus...
Si llegar a Turkmenistán presenta un desafío burocrático a tener en cuenta, imagínense lo que es moverse desde la capital a unos 250 km por pleno desierto hasta el medio de la nada misma. Allí en...
Hay un pequeño parque temático donde se puede volver el tiempo atrás y jugar como un chico entre muñecos tamaño real de policías, reyes y bomberos. Junto con los bloquecitos “Lego”, los Playmobil...