Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

En mi viaje iraquí, en un sitio inhóspito me topé con un señor mayor que no parecía demostrar espiritualmente la edad que tenía. El tipo no dejaba de hacer nada (incluso hasta bajar 1500 escalones de...
Uno tiene que ser siempre agradecido. Mi primera tabla de surf la tuve a los 16 años. Ya desde esa época el máximo referente del surf mundial era el inmortal Kelly Slater. El “Maradona del surf” no...
Yo tampoco creía que Irak era así. Dejemos de consumir sólo lo negativo y abramos la mente para aquellas cosas que nadie te muestra (he ahí la clave). Me siento en un café y el dueño no me deja pagar...
Caminando sin rumbo una mañana, subí una loma para poder observar la bahía desde un punto mas elevado. Al toparme con el jardín de un vecino, quedé sorprendido al ver que tenía un “reno” atado. ¿Y...
Al llegar al pacífico parque pude ver inmediatamente el origen de todo, como un inodoro succionando el agua o un agujero negro chupando el universo; una serie de rockers, hippies, bohemios y gente...
Hubo una época pasada donde viví en Buenos Aires. El barrio de Palermo era mi hogar y cuando me tocaba ir a laburar, caminaba hasta Av. Santa Fe para tomarme el subte (en aquella época en que salía 3...
Buscando historia precolombina pura. Caminando por acogedoras callejuelas del barrio “La Candelaria”, donde las leyendas emanan por cada adoquín, llegué a la plaza central Simón Bolívar...