Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

Querer imponer una ideología forzosamente sin validar la opción a la duda o diferencia intelectual previa, puede llamarse de muchas maneras. Hacer creer, mediante el uso desmedido de presión, la no...
Holy Trinity College, Dublin, Irlanda. Una de las bibliotecas más prestigiosas del mundo me abría sus puertas de par en par. Hogar de celebres mentes, a paso lento me introducía en ese camino de...
Básicamente un museo de saleros y pimenteros es un garage donde un tipo fue acumulando su obsesión por comprar saleros y pimenteros de souvenir en cada lugar al que iba. Años más tarde, imagino a su...
No aguanté más y en un ataque de ira y en caliente, le aparté violentamente su regordeta pezuña y acto seguido, pasé a aplicarle una patada en el culo que derivó en un juego de manos pugilístico para...
Luego de su eliminación en semifinales del ATP 500 de Dubai, el extraterrestre Roger Federer resaltó en conferencia de prensa: “El dolor y tristeza de no haber podido conseguir el sexto título...
Primer capital del imperio Persa. Puerta de paso obligatoria de la ruta de la seda. Control de mercancías y un cobro de “peaje” al voleo. Estamos ante la primera aduana de la historia...