Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

La luz del atardecer era perfecta. La oscuridad del crepúsculo aún más. El fulgor de la falla centellando en las renegridas sombras intimidaban. El panorama cambió completamente al esconderse el sol...
Hoy salí de laburar, le metí pata y me subí a un avión. Es que me dieron ganas de hacerme una escapada a Zurich, más precisamente al museo de la FIFA. Cosas que pasan.
Cruzarte en China a una china practicando el arte milenario de Tai Chi con su vestimenta tradicional, es lo más cercano a dar con un gaucho bajándose del caballo con el mate en la mano en Gral. Pico...
La siestita. Pensar que en algún rincón del mundo hay alguien riéndose de cómo te dormiste en el laburo.
A lo largo de mi maratónica recorrida mundial, me he enfrentado con diversos utilitarios sanitarios. Hoy, me encontré con este complejo aparato “limpia colas”. Entiendo que tengas un...
La parte nueva y moderna, es la región del centro. Esta, ha sido el puntapié inicial para la reconstrucción de la nueva Beirut y bajo sus tendencias arquitectónicas afrancesadas, le ha dado la...
El traslado en espacio y tiempo hacia la Provincia de Córdoba fue muy veloz, mientras que los kilómetros que me separaban de aquel lugar en la quinta dimensión, conocido terrícolamente como “Los...