Bitácora Bizarra es un compendio de castigos del destino que le tocaron vivir a Memo, un marplatense que nunca dejó de desear ambiciosamente: “Quiero dar la vuelta al mundo, conocer cada rincón del globo, divertirme, aprender, y que me paguen por ello”.
El universo hizo caso a su petición, poniéndolo a bordo de un crucero de bandera norteamericana, con empleados de diversas nacionalidades y pasajeros deseosos de descargar el producto de sus insatisfacciones existenciales luego de una digestión de tránsito lento. Un recorrido por el planeta, la exploración de identidades culturales, lo bizarro marcando cada anécdota y la peculiar reflexión de un transgresor nato, contra todas las corrientes oceánicas y terrenales.
Un libro que desmitifica postales, garantiza risa, aprendizaje, ironía destilada, pensamientos ácidos, recuerdos de aquellos años felices y empatía con la interpretación tan particular del mundo, que sólo puede apreciar un argentino intolerante.

Manejaba alegremente con la intención de ir a desplegar mi destreza sobre una pista de patinaje sobre hielo. En la radio, escucho que en tan solo 30 minutos se llevaría a cabo la “Avant Premiere” de...
Creo que de 100 personas que visiten Las Vegas, tendrás 100 interpretaciones diferentes de las mismas en cuanto a su imagen. Deambulando por la avenida central conocida como el “Strip”, ideas...
Me introduje en un maravilloso mundo subterráneo. Mas de 150 metros bajo tierra, las minas de sal de Wieliczka, Polonia, ahora devenidas en atractivo turístico, invitan a perderse en el asombro de...
Básicamente un museo de saleros y pimenteros es un garage donde un tipo fue acumulando su obsesión por comprar saleros y pimenteros de souvenir en cada lugar al que iba. Años más tarde, imagino a su...
Zwergerlgarten, o en criollo: el Jardín de los Enanos. Una joyita arquitectónica de 1690 que cuenta con 28 esculturas de lo que hoy, bajo la mirada atenta de la generación de cristal, llamaríamos...
Hubo una época pasada donde viví en Buenos Aires. El barrio de Palermo era mi hogar y cuando me tocaba ir a laburar, caminaba hasta Av. Santa Fe para tomarme el subte (en aquella época en que salía 3...
Uno más o menos sabe un par de datos sobre su nacimiento. Qué sé yo, la hora, el hospital si tenés suerte, capaz te contaron que tu viejo se desmayó o que justo pasaba la novela de Andrea del Boca...