Una vez en la base y luego de arrastrarme, como pude, fuera de la barriga de la prima con elefantismo de la Tango Nro. 5, abrí los ojos y fui invadido por la magnificencia de este imponente desierto...
Mi piragua (¡si,si…como el teto pero abajo del agua!) se movía sutilmente al navegar por entre los canales que conforman esta aqua-aldea que no cuenta con electricidad, gas, agua potable y mucho...
Luego de un movido viaje en 4×4, llegar a una aldea seminómada en las afueras de la ciudad, rodeados de una auténtica tribu local (que nos dio la bienvenida), nos instalamos en un acogedor sitio...
Finalmente y luego de emprender un safari por la jungla urbana, llegué al MERCADO DEL FETICHE que lejos estaba de albergar muñecas inflables, máscaras sadomasoquistas y prolongadores peneanos. En su...
Aproveché que justo sonó la campana del recreo para revivir viejos momentos personales y sentarme en el fondo del aula, hacerme un “machete”, sacudir alguna tiza y mirarle las gomas a la señorita...